¿Para qué sirve un cuadro de mando integral?

No son pocas las ocasiones que encontramos o nos comentan sobre herramientas implementadas en empresas bajo el nombre de Cuadro de Mando Integral (CMI), muchas veces se tratan de colecciones de cientos o miles de indicadores, muy lejos de lo que realmente se trata un CMI (o Balanced Scorecard en inglés).


No son pocas las ocasiones que encontramos o nos comentan sobre herramientas implementadas en empresas bajo el nombre de Cuadro de Mando Integral (CMI), muchas veces se tratan de colecciones de cientos o miles de indicadores, muy lejos de lo que realmente se trata un CMI (o Balanced Scorecard en inglés).

Creemos que este resultado no se debe sólo al desconocimiento de la técnica del CMI, sino también al exceso de egoísmo y protagonismo de las personas implicadas en su definición.  Ante todo, la definición de un CMI debe implicar la renuncia de los intereses personales y tener claro que debe primar el interés común para que un CMI sea la herramienta de comunicación y control de los objetivos más importantes que sigue toda una organización.

Como en todo, menos es más, en el CMI también, de este modo se facilita el papel de herramienta de comunicación y gestión de lo importante para toda una organización

Para la pregunta que tenemos en el título de este post, encontramos en el documento de referencia la siguiente definición:

El cuadro de mando integral permite: clarificar y traducir la visión y la estrategia, comunicar la estrategia a todos los miembros de la organización, planificar y  establecer objetivos y finalmente, facilitar la formación (aprendizaje) y feedback estratégico (control).

Referencia: 9788473565035

PhoneGap, una solución para el desarrollo de aplicaciones móviles multiplataforma

Los que nos dedicamos a la consultoría informática para empresas y sus procesos de negocio, llegamos tarde a las áreas tecnológicas ajenas a nuestro ámbito, tal como nos sucedió con las redes sociales y los medios 2.0, después de varios años en circulación el concepto de desarrollo de aplicaciones móviles, recién estamos dando nuestros primeros pasos en este mundo.


Los que nos dedicamos a la consultoría informática para empresas y sus procesos de negocio, llegamos tarde a las áreas tecnológicas ajenas a nuestro ámbito, tal como nos sucedió con las redes sociales y los medios 2.0, después de varios años en circulación el concepto de desarrollo de aplicaciones móviles, recién estamos dando nuestros primeros pasos en este mundo.

PhoneGap, una plataforma para desarrollo de aplicaciones nativas utilizando tecnología de desarrollo de aplicaciones Web

Hasta hace unos días, pensaba que para desarrollar una aplicación para dispositivos móviles, debería seleccionar una marca de dispositivo por el cual comenzar y aprender un nuevo lenguaje de programación.  Esto pensaba hasta que conocí la existencia de PhoneGap, “una plataforma para aplicaciones HTML5 que permite desarrollar aplicaciones nativas utilizando tecnología Web” (definición del producto en su portal).

Con PhoneGap no hace falta formar un equipo heterogéneo de programadores, experto cada uno de ellos en una marca de dispositivo móvil, ni hay que aprender un nuevo lenguaje de programación.  Con conocimientos en HTML5, Javascript y CSS es posible desarrollar aplicaciones móviles nativas (las que utilizan toda el potencial del dispositivo) reconocidas y aceptas por todos los fabricantes de sistemas operativos y sus portales de venta de aplicaciones.

Además de todo lo que habitualmente se desarrolla en una aplicación Web, con PhoneGap podemos tener control sobre características particulares tales como el Acelerómetro, Cámara, Brújula, Contactos, Archivos, Geolocalización, Multimedia o Redes.

En ocasiones leemos comentarios que describen un panorama muy complejo para el desarrollo de aplicaciones y gestión de dispositivos móviles en las empresas, pero se debería tener presente, que a pesar del tiempo transcurrido con la tecnología móvil, aún estamos dando los primeros pasos, con plataformas como PhoneGap, posibilitaremos soluciones que en muchos contextos aun suena a “ciencia ficción”.

Referencia: PhoneGap.com

SSO en SAP HANA con Kerberos

El denominado Single Sign-on (SSO) es el mecanismo por el cual permite, con una sola autenticación, acceder a todas las aplicaciones o interfaces de usuario de un sistema.


El denominado Single Sign-on (SSO) es el mecanismo por el cual permite, con una sola autenticación, acceder a todas las aplicaciones o interfaces de usuario de un sistema. Dependiendo como se configure, el SSO permitirá el acceso a una aplicación o se podrá habilitar el acceso hasta la base de datos (SSO to database – SSO2DB).   Para aplicar esta técnica, existen varios protocolos, uno de los más populares es Kerberos.  

En la nota SAP 1837331 podremos encontrar adjunta una guía “How to” que explica paso a paso el procedimiento a seguir para habilitar SSO2DB en SAP HANA con Kerberos y Microsoft Active Directory (MDA).

Consideraciones al aplicar actualizaciones de #BI4

SAP BusinessObjects BI 4.0 (BI4) tienen dos tipos de actualizaciones (Support Packages y Patchs) que se publican con regular frecuencia, tener claro aspectos tales como la posibilidad de aplicarlos dependiendo de la configuración que tenemos, resultan claves para definir procedimientos que contribuyan a gestionar ordenadamente nuestra plataforma de BI4.


SAP BusinessObjects BI 4.0 (BI4) tienen dos tipos de actualizaciones (Support Packages y Patchs) que se publican con regular frecuencia, tener claro aspectos tales como la posibilidad de aplicarlos dependiendo de la configuración que tenemos, resultan claves para definir procedimientos que contribuyan a gestionar ordenadamente nuestra plataforma de BI4.

Opciones disponibles en SAP Marketplace para descargar las actualizaciones de BI4

Referencia: Aquí algunos aspectos a tener en cuenta para aplicar las actualizaciones en una plataforma de BI4.

Preguntas clave para iniciar la gestión de un proyecto

En un “mundo ideal” y mientras sea posible, en la gestión de un proyecto, preferentemente al comenzar, nos deberíamos plantearnos las siguientes preguntas:


En un “mundo ideal” y mientras sea posible, en la gestión de un proyecto, preferentemente al comenzar, nos deberíamos plantearnos las siguientes preguntas:

  • Formulación del problema: ¿Cuál es el problema?, ¿Por qué es un problema?
  • Misión del proyecto: ¿cuál es el propósito de este proyecto?
  • Objetivos del proyecto: ¿Cómo podríamos descomponer los objetivos en elementos específicos, mensurables y justificables?
  • Estrategia del proyecto: ¿Cómo pensamos resolver el problema? o ¿cómo pensamos aprovechar la oportunidad?
  • Requisitos: ¿Cuáles son los resultados detallados que produce el proyecto?
  • Criterios de éxito: ¿Qué debe suceder para que el patrocinador, cliente y público interesado declaren que este proyecto ha sido un éxito? o ¿Qué valor de negocio estamos obteniendo de este proyecto?
  • Alcance del proyecto: ¿Qué conseguirá el proyecto? o ¿Qué no conseguirá el proyecto?
  • Resultados: ¿Qué resultados tangibles estamos produciendo y demuestran que se esán los criterios de alcance?
  • Riesgos: ¿Qué eventualidades podrían afectar al éxito del proyecto?, ¿Cuál es su probabilidad?, ¿cuál sería el impacto?, ¿Cómo podríamos responder?
  • Suposiciones: ¿Qué no sabemos todavía y qué suposiciones debemos hacer para decidir que la planificación siga adelante?
  • Limitaciones: ¿Qué limitaciones se oponen a la realización de este proyecto?

Tener claras las respuestas de estos temas, nos ayudará a realizar una mejor gestión

Referencia: ISBN 978-84-415-3225-0