Bitcoins, conceptos básicos

Al igual que para comprar un vehículo no requieres ser un mecánico experto, para comprar bitcoins (o una porción de esta) no requieres ser un experto en criptomonedas, pero si ayuda tener unas nociones básicas para gestionarlas bien. En este sentido, extraemos algunos conceptos del artículo de La Contra de La Vanguardia, publicado hoy:


Al igual que para comprar un vehículo no requieres ser un mecánico experto, para comprar bitcoins (o una porción de esta) no requieres ser un experto en criptomonedas, pero si ayuda tener unas nociones básicas para gestionarlas bien.  

En este sentido, extraemos algunos conceptos del artículo de La Contra de La Vanguardia, publicado hoy:

  • A un dólar le damos valor porque lo respaldan las reservas de oro de la Reserva Federal de los EE.UU… es un respaldo material… En la era digital, el dinero tiene apoyo digital
  • La única manera de responder a la demanda consiste en revalorizar la oferta existente. Es decir, suben de precio los que hay.
  • Un bitcoin es divisible en 100 millones de satoshis, así que, a medida que aumenta el valor de cada uno, pueden dividirse cada vez más.
  • Es un error creer que el bitcoin es una moneda anónima, porque en realidad es pseudónima. Cualquier transacción puede ser rastreada hasta quien la hizo.
  • La gente confunde la moneda digital con un medio de pago convencional como Visa o Mastercard. Y el bitcoin es mucho más. No sustituye a las tarjetas, sino que reemplaza a las monedas y deja sin poder a los bancos centrales para dárselo a la gente.
  • Es un dinero que ningún político podría confiscarnos un día con corralito ni generando inflación. Quita el poder del dinero a los políticos y nos lo da a todos…. dificulta el abuso de poder.
  • El único modo de acabar con el bitcoin sería liquidar toda la informática del planeta.

También recomendamos los videocursos de Udemy, algunos son gratuitos sobre esta materia.

Referencia: La Contra y Udemy

Para la empresa, cada inteligencia para cada necesidad y de manera complementaria

No son poco los documentos que señalan como algunas grandes empresas, poseedoras de grandes volúmenes de información, han construido un modelo de negocio a través del análisis de los datos que tienen a su disposición. No se trata tan sólo de la “magia” de la informática, cuantos más datos poseemos, más crucial resulta formular preguntas inteligentes, habilidad, sólo posible, al menos por ahora, con la inteligencia humana.


No son poco los documentos que señalan como algunas grandes empresas, poseedoras de grandes volúmenes de información, han construido un modelo de negocio a través del análisis de los datos que tienen a su disposición. No se trata tan sólo de la “magia” de la informática, cuantos más datos poseemos, más crucial resulta formular preguntas inteligentes, habilidad, sólo posible, al menos por ahora, con la inteligencia humana.

El autor del artículo de referencia recomienda para la empresa la aplicación complementaria de cuatro inteligencias conocidas, cada una poseedora de ciertas fortalezas que resultan recomendables en determinadas circunstancias:

  • Inteligencia artificial. Los ordenadores son expertos a la hora de analizar grandes masas de datos a partir de diversas fuentes y resumiéndolos en formatos útiles. Pero sin embargo, los ordenadores no formulan preguntas inteligentes, no dan saltos creativos y no saben cuándo dejar de iterar.
  • Inteligencia de multitudes. Se trata del aporte de un gran grupo de individuos anónimos a un problema empresarial, normalmente reunidos a través de una plataforma digital (mejor ejemplo, Innocentive), técnica conocida como Crowdsourcing. Al igual que ocurre con los ordenadores, se les da bien en optimizar dentro de los parámetros que les son dados. Pueden ser innovadoras dentro de un espacio claramente definido, pero no se les da bien las tareas verdaderamente creativas. Asimismo, tienen poco sentido del contexto, es decir, de la razón por la que trabajan en una tarea en particular.
  • Inteligencia de equipo. Es el valor que pueden aportar un pequeño grupo de cinco a siete individuos cuidadosamente seleccionados. Pueden ser extremadamente buenos a la hora de combinar perspectivas y generar puntos de vistas novedosos. También pueden ser buenos cuando se trata de poner en duda supuestos o la hora de indagar por el contexto más amplio en el que se enmarca su trabajo. En contra, los equipos suelen avanzar con lentitud y terminan ofreciendo resultados de una calidad variable.
  • Inteligencia humana. Los individuos son conscientes del contexto, son altamente creativos (las grandes obras de arte, música o ficción son producto de individuos, no de equipos). Sin embargo, los individuos tienen un alcance limitado en sus logros, sus conocimientos son limitados, son poco eficientes en el análisis de datos y sufren miopía cognitiva, con tendencia a tomar decisiones sesgadas y con estrechez de miras.

Referencia: Harvard Deusto Busines Review (Número 252)

Maquillaje de cuentas (y Parte IV) – Detectándolo

Si las cuentas se encuentran auditadas, estas pueden incluir una opinión favorable y sin salvedades, desfavorable o favorable pero con salvedades. Si la magnitud del problema detectado por el auditor es grande, estos podrían denegar la opinión.

Por otro lado, puede darse el caso que las cuentas no se encuentren auditadas o que los auditores no detecten los maquillajes, en tales casos podría ser útil observar los siguientes aspectos:


Si las cuentas se encuentran auditadas, estas pueden incluir una opinión favorable y sin salvedades, desfavorable o favorable pero con salvedades. Si la magnitud del problema detectado por el auditor es grande, estos podrían denegar la opinión.

Por otro lado, puede darse el caso que las cuentas no se encuentren auditadas o que los auditores no detecten los maquillajes, en tales casos podría ser útil observar los siguientes aspectos:

  • Demasiada deuda. Las empresas muy endeudadas son más propensas a manipular las cuentas.
  • Cambios en los criterios contables. Siguiendo un principio de uniformidad, la adopción de un criterio para el tratamiento de la información contable debería mantenerse en el tiempo, a menos que varíen las circunstancias iniciales que determinaron la adopción del criterio (p.e.: cambios en la política de amortización, deterioros, provisiones, activación de gastos, etc.). Si se producen estos cambios, siempre deben estar explicados en la Memoria de la organización.
  • Errores. Los errores contables correspondientes a ejercicios anteriores aparecerán cuantificados en el estado de cambios en el patrimonio neto.
  • Filiales no consolidadas. Omisión de la consolidación de filiales con participación muy próxima o superior al 50%.
  • Transacciones elevadas fuera de balance. Casos de deuda no incluidas en el balance cuando la garantía de devolución es el propio activo financiado (Project finance).
  • Diferencias entre resultado neto y flujo de caja operativo. Cuando el resultado neto es positivo y mucho mayor que el flujo de caja de las operaciones, puede indicar que la empresa ha elevado partidas indebidamente, por ejemplo, clientes o existencias.
  • Variaciones significativas de plazos. Es importante analizar la evolución de los plazos de clientes, existencias y proveedores. Por ejemplo, si los plazos de cobro aumenta considerablemente con relación a años anteriores o a la competencia, es un indicio de aumento de la morosidad o hay deterioros no reconocidos.

 Técnicas de maquillaje

  • Aumentar o reducir gastos, utilizando estimaciones interesadas (Deterioro/amortización de inmovilizado inmaterial/material e inversiones inmobiliarias, deterioro de existencias, deterioro de operaciones comerciales, deterioro de operaciones de tráfico, deterioro de inversiones financieras – valores no cotizados en mercados regulados – , deterioro de créditos a largo/corto plazo, reestructuraciones empresariales, deuda y gasto en materia de planes de pensiones, cuantificación de trabajos realizados para el inmovilizado, impuesto sobre beneficios negativos y crédito por pérdidas a compensar).
  • Activar o considerar como gasto, eligiendo la alternativa contable que más interesa (Investigación, desarrollo, reparaciones y conservación, mantenimiento, publicidad, gastos financieros, diferencias de cambio).
  • Contabilizar gastos con cargo a reservas en lugar de llevarlos a la cuenta de resultados (eligiendo la alternativa contable que más interesa: Ajustes por errores de ejercicios anteriores, clasificar instrumentos financieros como cartera de negociación o como disponibles para la venta).
  • Endeudarse a través de compañías que no se consolidan (Utilización de empresas interpuestas, utilización de empresas vinculadas que no consolidan por otras causas de exención de la obligación de consolidar).
  • Cambiar el criterio de reconocimiento o valoración de stocks (utilizando estimaciones o eligiendo la alternativa contable que más interesa: FIFO, promedio, cuantificación del coste de producción imputando más o menos costes indirectos de fabricación, incluir existencias de ciclo largo como activo fijo).
  • Contabilizar transacciones haciendo estimaciones optimistas o pesimistas sobre el futuro utilizando estimaciones interesadas (Activos, pasivos, ingresos, gastos, amortizaciones y provisiones).
  • Generar resultados excepcionales con la finalidad de mejorar las cuentas o viceversa (venta de inmovilizados).
  • Reconocimiento anticipado de ingresos o diferimiento del reconocimiento de gastos (gastos anticipados o ingresos diferidos).
  • Ventas ficticias (contabilización de depósitos como si fueran ventas o contabilizar ventas como si fueran depósitos).
  • Compensar partidas de activo y pasivo o de ingreso y gastos.
  • Transacciones a precios fuera de mercado, irreales con compañías que no se consolidan
  • Falta de información sobre filiales.
  • Reclasificación de partidas (Clasificar inmuebles como inmovilizado material, como inversiones inmobiliarias o como activos no corrientes mantenidos para la venta. Clasificar instrumentos financieros como inmovilizado financiero, como inversiones financieras temporales o como inversiones financieras de alta liquidez. Clasificar instrumentos financieros como cartera de negociación o como disponibles para la venta).

Referencia: Revista Harvard Deusto (Número 246)

Maquillaje de cuentas (Parte III) – Situaciones más propensas

En la vida de una empresa pueden darse ciertas circunstancias en la que se produzca mayor presión o exigencias con respecto a sus números, tales como las siguientes:


En la vida de una empresa pueden darse ciertas circunstancias en la que se produzca mayor presión o exigencias con respecto a sus números, tales como las siguientes:

  • Cambios en el Consejo de Administración o equipo directivo. Podría atribuirse a la dirección saliente problemas que no hubiesen ocasionado, o por el contrario, la dirección saliente podría trasladar problemas al nuevo equipo.
  • Empresas que se ponen en venta o con salidas a bolsa. Los propietarios actuales desean ofrecer una mejor imagen que eleve el precio de venta o cotización bursátil.
  • Empresas que son objeto de una OPA (Oferta Pública de Adquisición de Acciones). Si los que plantean la OPA son los accionistas que controlan la empresa, podrían tener interés en ofrecer una peor imagen de la empresa para ofrecer un precio más bajo.
  • Empresas con préstamos con cláusulas resolutorias. Se trata de préstamos que condicionan su vigencia al logro de ciertos indicadores en las cuentas (beneficios, deuda, liquidez, etc.), de no cumplirse conllevaría a que se rescinda de forma anticipada.
  • Conflictos entre accionistas o entre miembros del Consejo de Administración. En casos de enfrentamientos internos, puede darse que una parte trate de no reflejar la verdadera situación de la empresa, para, por ejemplo, dejar de pagar dividendos a la otra parte, reflejando una situación peor a la real.
  • Lenguaje utilizado por los directivos en sus comparecencias ante los medios de comunicación. Responden con evasivas a preguntas concretas. Uso de márgenes intermedios (EBITDA o cash flow) en lugar del resultado neto.
  • Cambios voluntarios de auditor, los cuales pueden deberse a discrepancias en el tratamiento contable de determinadas operaciones.
  • El tamaño del auditor es desproporcionado con respecto a la empresa auditada.

Referencia: Revista Harvard Deusto (Número 246)