Cuando las empresas «saben» lo que «debes saber»

El conocimiento debe fluir y el aprendizaje debe ser continuo en las empresas, pero debe partir del verdadero interés de aprender de las personas.


Hace unos días leíamos como una entidad financiera, con mucha pompa, anuncia la puesta en marcha de algo así como un “portal del conocimiento”.  A través de esta herramienta, se programará la formación de casi15.000 personas para que realicen su trabajo “con más garantías”.  Para la implementación de esta plataforma, se ha identificado a cada colaborador con un perfil, de 396 posibles, según su perfil, los trabajadores podrán adquirir de 10 a 13 conocimientos de 238 posibles, los cuales estarán vinculados a 410 cursos. Según el avance que logre el trabajador con su formación, será evaluado anualmente.  Todo este  proceso derivará en la inversión global de 150.000 horas de entrenamiento a lo largo del 2010.

Sin duda, la puesta en escena de esta iniciativa puede haber significado un gran esfuerzo en diseñarlo e implementarlo, al pensar en ello, surge algunas preguntas: ¿encasillar a tantos trabajadores con tanta precisión puede generar “grandes resultados”?, ¿organizar tanto el conocimiento, no coactaría la iniciativa, la creatividad e innovación?, ¿Cuántos proyectos similares, como bases de datos de conocimiento, Wikis o portales Web, se “llenan” de información que muy pocos “consumen”? o ¿Cuántos trabajadores siguen procesos similares sólo para llegar con “los puntos mínimos necesarios” para la evaluación?

Leyendo un reciente artículo de Digitalycia, compartimos la importancia que el conocimiento debe fluir y el aprendizaje debe ser continuo en las empresas, pero creemos que el proceso es más simple y menos costoso como el comentado en el párrafo inicial, debe partir del verdadero interés de aprender de las personas y no tan solo de las necesidades de la empresa.  Ahora que las redes sociales despiertan el interés en los negocios, adoptar su filosofía podría ayudar a gestionar mejor el deseo de aprender de algunos, el conocimiento que tienen otros y pueden brindar la formación, porque el conocimiento se transmite de persona a persona y muy pocos desean acudir a los cementerios (bases de datos) de información.

ORM tiene más de BI que de Marketing

Un proyecto de este ORM o algún otro de marketing digital, al igual que uno de Business Intelligence (BI), se basa en la estrategia de la empresa (visión, misión, objetivos estratégicos, …), utiliza herramientas informáticas similares…


La gestión de la imagen en Internet u ORM (Online Reputation Management) es una de las tantas disciplinas que han surgido alrededor de Internet y de La Web 2.0 para atender las «nuevas necesidades» que tienen las organizaciones en este espacio que va acaparando mayor protagonismo y repercusión (los contenidos generados por los usuarios en blogs, wikis, foros, redes sociales, etc., es aproximadamente, el 26% de lo que existe en la Red, según la consultora Nielsen).

La reputación corporativa es un intangible que hasta hace poco sólo se media a través de mecanismos de mediana fiabilidad, como las encuestas.  Por su parte, la reputación online es mensurable, no tan sólo cuantitativamente, sino, también cualitativamente, porque gracias a herramientas informáticas (basados en minería de datos/texto), es factible analizar los contenidos en la Web, identificando valores y adjetivos asociados a una empresa asignados por clientes, empleados, proveedores o “fans”.

En un proyecto de gestión de la imagen corporativa en Internet, a grosso modo, se contempla las siguientes fases:

  • Identificar lo que se dice en Internet de la empresa, principalmente en los buscadores, blogs y redes sociales.
  • Depurar el “ruido” o contenido no relevante.
  • Actuar, en función si el contenido es negativo (crisis de imagen) o a favor.
  • Establecer mecanismos de vigilancia y monitoreo.

Además del ORM, son muchas la técnicas desplegadas alrededor de Internet, tales como SEO (Search engine optimization o Posicionamiento en buscadores) o SEM (Search Engine Marketing o Marketing en motores de búsqueda).  Hasta ahora estos proyectos, en la mayoría de casos, son asumidos por “consultoras especializadas” provenientes del marketing, publicidad o comunicaciones.

Un proyecto de este tipo, al igual que uno de Business Intelligence (BI), se basa en la estrategia de la empresa (visión, misión, objetivos estratégicos, …), utiliza herramientas informáticas similares para identificar los datos, extraerlos y convertirlos en indicadores para realizar un seguimientos y control a determinados aspectos asociados a la gestión “interior” de la empresa, que puedan causar una repercusión “exterior”.  En ambos tipos de proyectos, se sugiere coherencia y transparencia con las acciones que se emprendan. Si esto es asi, ¿Por qué se implementan estos proyecto por separado?, además del ahorro económico y demás recursos que podría significar para la empresa/cliente, ¿una visión integral, no aportaría un mayor valor para «toma de decisiones»?.

Creemos que el denominado «marketing digital» y algunas de sus ramas o técnicas derivadas, por mas sofisticación que se le quiera brindar, podrían ser abordados en un proyecto de consultaría e implementación de inteligencia de negocios, del mismo modo que se contemplan las finanzas o las ventas.  La novedad o aparente desconocimiento, no justifican un despliegue aparte, porque al final, todo se basa en la coherencia entre la estrategia y la medición y consecuencia en la acción.

Fuente: Diario Expansión

Sybase apuesta por el «Complex Event Processing»

El Complex Event Processing (CEP) o el Procesamiento de Eventos Complejo, es el análisis de datos de eventos en tiempo real, ofreciendo una visión inmediata de los datos.


A comienzo del mes de febrero Sybase compraba Aleri, una empresa especializada en Complex Event Processing, tecnología que permite procesar grandes volúmenes de datos en segundos.  Es una solución dirigida para grandes organizaciones, tales como entidades financieras, administraciones públicas, sanidad y transportes.

Sybase una empresa especializada en tecnología de base de datos y Business Intelligence, con esta solución pretende reforzar su posición en el mercado del BI y afianzar su “independencia”, que junto con SAS son las empresas de Inteligencia Empresarial con una facturación superior a 1.000 millones de dólares que no han sido adquiridas por una de las grandes firmas del software de negocios.

Qué es CEP, Complex Event Processing

El Procesamiento de Eventos Complejo, es el análisis de datos de eventos en tiempo real, ofreciendo una visión inmediata de los datos. Un evento es un acontecimiento o transacción que ocurre en el mundo real y genera o actualiza los datos en los sistemas informáticos. De esta forma, se podría identificar patrones o tendencias de oportunidades o amenazas, a medida que ocurren.

Es una Alternativa al análisis de los datos tradicionales que se fundamentan en bases de datos, donde la lógica de análisis se aplica a un conjunto de datos estáticos.

Si no puedes con tu competidor, siempre estará Bruselas

Microsoft espera con esta demanda de Ciao, Foundem y eJustice, lograr, además de “ruido” que esta generando, talvez una revelación de algoritmos o códigos, una separación del negocio de Google, un establecimiento de topes mínimos/máximos de cuotas, …


La Comisión Europea, en más de una ocasión,  ha sido el “verdugo” de Microsoft, son unos cuantos los casos en lo que ha tenido que defenderse por el ya clásico cargo de “abuso de posición dominante” que en ocasiones han concluido con una mediática sanción económica y en otras, en unas silenciosas concesiones por parte de la empresa de Bill Gates. Es por ello que resulta, por lo menos un poco anecdótico, que Microsoft, de forma encubierta, acuda a estos fueros para combatir contra el poderío del negocio publicitario online de Google, con 90% de cuota en Europa.

Pareciera que la Comisión Europea, con sede en Bruselas, se ha convertido en el instrumento para competir entre las empresas, se vio en el caso de adquisición por parte de Oracle de SUN, que retraso por varios meses la unión de estas dos organizaciones.  Microsoft espera con esta demanda de Ciao, Foundem y eJustice, lograr, además de “ruido” que esta generando, talvez una revelación de algoritmos o códigos, una separación del negocio de Google, un establecimiento de topes mínimos/máximos de cuotas, … todo es posible con un organismo cada vez más interventor.

Motivos para considerar los Móviles en el BI

Cada vez hay más software de Business Intelligence para iPhone, comenzó hace menos de un año, QlikTech con su producto QlikView, desde entonces se han ido sumando empresas como Oracle y SAP


En el reciente evento Marketing Strategy Forum (MSF) representantes de Google destacaban el protagonismo que están adquiriendo los teléfonos móviles en la revolución audiovisual y de información que estamos viviendo, especialmente, los smartphones, que ya representan el 15% del parque.

“Se estima que en todo el mundo, hay 4.600 millones de usuarios de móviles, es decir, el 66% de la población, que, en el plazo de una década, podrán acceder a toda la información que quiera a través del teléfono”.  Es un soporte que cuenta con 1.000 nuevos usuarios cada minuto.

Con estos datos, es comprensible que cualquier estrategia de posicionamiento de una marca o producto de software, que se considere innovadora y con visión de futuro, ofrezca una versión de sus propuestas para estos dispositivos, especialmente para el móvil más mediático del momento, el iPhone.

BI para iPhone

Cada vez hay más software de Business Intelligence para iPhone, comenzó hace menos de un año, QlikTech con su producto QlikView, desde entonces se han ido sumando empresas como Oracle y SAP en esta categoría de aplicaciones.  En el caso SAP, ha incorporado recientemente SAP BusinessObjects People Finder, un prototipo del Centro de Innovación de SAP BO, basado en la búsqueda de personas en redes sociales.  Otra aplicación disponible vía iTunes, es SAP BusinessObjects Explorer el nuevo buscador empresarial de información de SAP.

En todos estos casos, las aplicaciones para iPhone son gratuitas.

aníbal goicochea