Analizando el Capital Relacional

Pareciera que ese refrán de las abuelas “dime con quien andas y te diré quien eres”, recupera actualidad también para conocer a las empresas y sobre todo, para intuir sus posibilidades de desarrollo. Ya sean potenciales inversores, accionistas o empresas buscando alianzas estratégicas, conocer el tipo de relaciones que están manteniendo ciertas organizaciones podría ser muy importante antes de formalizar alguna decisión.


Pareciera que ese refrán de las abuelas “dime con quien andas y te diré quien eres”, recupera actualidad también para conocer a las empresas y sobre todo, para intuir sus posibilidades de desarrollo. Ya sean potenciales inversores, accionistas o empresas buscando alianzas estratégicas, conocer el tipo de relaciones que están manteniendo ciertas organizaciones podría ser muy importante antes de formalizar alguna decisión.

Compartir estados financiero ya no es suficiente, saber con quien se relaciona, que convenios entablan con otras empresas, de alguna forma, permite conocer que posibilidades tiene una organización para captar nuevos clientes o adquirir nuevas habilidades y conocimientos, si formaliza una alianza con otra empresa.

El Capital Relacional, un símil del valor que pueda tener para un profesional su red de contactos, es el valor de la red de relaciones que tiene una empresa. El análisis de estas relaciones podría encuadrar en la “perspectiva interna y proceso” o en la “perspectiva del conocimiento y aprendizaje” de la teoría del Cuadro de Mando Integral de Kaplan y Norton.  Este análisis podría formar parte de un trabajo de Inteligencia Competitiva (aquí post sobre Competitive Intelligence)

Referencia: Blog de Raúl Abad

Apple «reflexiona», y diría sí a Flash

Atrás quedan las “Reflexionas sobre Flash” que hiciera Steve Jobs y que no gustaron en Adobe. Pero al parecer este mágica y espontánea recapacitación habría sido motivado por el casi inminente proceso judicial por abuso de posición dominante que se enfrentaría Apple si continuaba con su decisión de marginar Flash.


La preocupación de muchos usuarios que varias aplicaciones basadas en Flash no pudieran funcionar en los gadgets de Apple, llegó a su fin.  Apple ha anunciado, a través de un comunicado, lo siguiente:

«Hemos escuchado a nuestros desarrolladores y considerado gran parte de sus comentarios. .. estamos haciendo algunos cambios importantes en nuestra licencia iOS Developer Program en las secciones 3.3.1, 3.3.2 y 3.3.9 para flexibilizar algunas restricciones que pusimos en marcha a principios de este año”

Atrás quedan las “Reflexionas sobre Flash” que hiciera Steve Jobs y que no gustaron en Adobe.  Pero al parecer este mágica y espontánea recapacitación habría sido motivada por el casi inminente proceso judicial por abuso de posición dominante que se enfrentaría Apple si continuaba con su decisión de marginar Flash.  Por otro lado, el hecho de que se estén vendiendo más móviles con Google Android, sistema operativo que si permite el uso de Flash, es quizás otro factor que deben haber sopesado en Apple.

Vuelta la calma, podemos seguir desarrollando en Xcelsius (perdón, ahora SAP Crystal Dashboard Design) y otras aplicaciones que generan ficheros con contenido Flash, no habrá problemas para que se puedan utilizar en el iPad o iPhone, inclusive descargarlos desde iTunes App Store.

Referencia: Guardian.co.uk

Diseño de un CMI. Resumen de un caso práctico en un Hospital Público

Independiente de la metodología adoptada y si es un organismo público o empresa privada, a grosso modo, una implementación de un Cuadro de Mando Integral (CMI) debería contemplar de las siguientes etapas:


Independiente de la metodología adoptada y si es un organismo público o empresa privada, a grosso modo, una implementación de un Cuadro de Mando Integral (CMI) debería contemplar de las siguientes etapas:

  • Presentación del proyecto (Explicar conceptos, funcionalidades y ventas del CMI, así como la metodología a seguir).
  • Identificación de los factores claves de éxito de la organización. (Para cada una de las perspectivas, las cuatro conocidas y cualquiera adicional que la naturaleza de la organización lo requiera).
  • Confección del mapa estratégico (Relación causa-efecto entre los factores clave de éxito).
  • Selección de los indicadores (a partir del análisis del mapa estratégico).
  • Composición y diseño del CMI.
  • Comunicación a la organización (Comunicación de la disposición y uso de la herramienta de gestión).
  • Seguimiento del CMI (Evaluación de los resultados obtenidos).

Cualquier implementación de un CMI requiere un input, este es el plan estratégico, el cual incluye la misión, visión y los objetivos estratégicos de la organización, entre los principales aspectos.

Caso Hospital Público

El siguiente es un breve resumen de un caso de implementación de un CMI en un Hospital Clínico, dependiente de la administración publica. Se trata del Hospital Clínico Regional de Concepción de Chile, en el enlace de referencia se puede leer la misión y visión del centro hospitalario, así como información adicional sobre su organización.

Esta información, componentes del plan estratégico de esta organización fue suficiente para identificar los siguientes factores claves de éxito:

(clic para tamaño completo)

Identificados los factores de éxito para cada objetivo estratégico, se confeccionó el mapa estratégico:

(clic para tamaño completo)

Finalmente, se identifican los indicadores necesarios para realizar el seguimiento a los factores claves de la organización, así como las iniciativas necesarias para contrarrestar cualquier desviación:

La implementación de un CMI, coherente con los objetivos que se persiguen, si puede llegar a constituirse en una fuente de «ventaja competitiva».

Referencia: Hospital Regional Clínico de Concepción e ISBN 978-84-96998-09-4

El CMI en las organizaciones públicas y privadas, la diferencia esta en la prioridad de las perspectivas

La necesidad de ofrecer más y mejor, con los mismos o menos recursos, no es exclusivo de la empresa privada, también es un reclamo en las organizaciones publicas de cualquier contexto.


La necesidad de ofrecer más y mejor, con los mismos o menos recursos, no es exclusivo de la empresa privada, también es un reclamo en las organizaciones publicas de cualquier contexto.

Cómo apunta una publicación de la editorial Profit, ya se trate de un ayuntamiento, administración autonómica, universidad u hospital, el reto es común a todos ellos: “Mejorar la gestión de los recursos puestos a su disposición”. Para este gran objetivo, el Cuadro de Mando Integral (CMI), es la principal y mejor herramienta para lograrlo.

El fin que persiguen ambos tipos de organizaciones, es lo que las diferencia al contemplar la implementación de un CMI.  Para las empresas privadas, la maximización de la rentabilidad económica está entre sus principales fines, para las organizaciones públicas, la mayor rentabilidad es el medio para satisfacer las demandas y necesidades de los usuarios/ciudadanos, su principal fin. Esta diferencia de prioridades se ve reflejada al analizar y diseñar el mapa estratégico y al establecer la relación causa – efecto entre las principales perspectivas que se consideran en un CMI.

Una publicación de la editorial Deusto señala que entre las principales diferencias esta el componente político de las organizaciones públicas, pero a nuestro entender, este aspecto se trata más de un tema de gestión del proyecto, porque sea en un contexto u otro, la esencia del objetivo del CMI es la misma: Comunicación y Control.

Metodología, mejor esquematizada que narrada

Pero por sobre todo, debe ser un documento fácil de actualizar como consecuencia de la experiencia de su aplicación. La metodología es un “documento vivo” propiedad del equipo que la utiliza


Cuando se alcanza cierta destreza a cualquier disciplina y se desea demostrarlo, se presume de metodología y a menos que se nutra de la experiencia de las personas que la aplican, las metodologías pueden llegar a ser una simple declaración de intenciones, copia de algún “original”.

Creemos que cualquier metodología, debería tener algunas características básicas, cómo facilidad para explicar al cliente/usuario el procedimiento a seguir y facilidad para transmitir a los miembros del equipo las tareas que se aplicarán.

Pero por sobre todo, debe ser un documento fácil de actualizar como consecuencia de la experiencia de su aplicación. La metodología es un “documento vivo” propiedad del equipo que la utiliza, y la narración, no es la vía más practica para mantenerlo. Nuestra apuesta son los diagramas o esquemas, los cuales nos brindan el dinamismo necesario para reflejas ajustes, buenas prácticas o la secuencia de tareas más adecuada, después de todo, estamos hablando de un proceso, que como tal, podemos buscar la optimización constante de su aplicación.