Ya de por si el título de “experto” me parece demasiado rimbombante y ostentoso, quizás en siglos pasados era justo asignárselo a algunas personas, cuando el conocimiento de alguna disciplina podía ser recopilado en algunos tomos y difícilmente se actualizaría. Pero en estos tiempos que corren y seguirán corriendo, en donde el conocimiento crece y se modifica constantemente, aceptar el título de experto o peor aún, autoasignarselo, siempre me ha parecido prepotente y hasta peligroso.
Me parece “peligroso” el experto cuando recuerda su título honorifico con el fin de hacer prevalecer su opinión con respecto a otras distintas a la suya. La Tierra es redonda y gracias a Internet, más global y democrática, por lo que la opinión, investigación y creación de conocimiento; puede provenir de cualquier parte del planeta.
Prefiero a los conocedores, abiertos, que no cejan en su interés por aprender y mejor aún, si lo que van descubriendo lo van contando y con un poco de humildad (sin exagerar) comparten experiencias y lecturas para seguir aprendiendo.
Creo más en los Equipos Expertos
El conocimiento es infinito y nuestro tiempo es escaso (que les voy a contar); me parece que la forma más adecuada para lograr con justicia el título de experto es asignando la responsabilidad de investigar, aprender y contarlo a un grupo de personas. La suma de los tiempos y esfuerzos de los miembros del equipo pueden ayudar a llevar el rimo en que el conocimiento se genera y actualiza.
Pero bueno, si por algún lugar hay un experto, quién soy yo para contradecirlo, un conocedor en Business Intelligence, interesado en seguir aprendiendo más de BI y en algunas otras tecnologías.



