Un indicador, para una o varias acciones

Cuando se diseñan herramientas para apoyar la gestión de las organizaciones, tales como las tablas de indicadores o los cuadros de mando, los encargados del diseño de estos instrumentos se preguntan qué indicadores se deben incluir, porque el «enfoque» de «mientras más sea, será mejor» no se aplica en estos contextos dado que mientras más información se presente se perderá la principal característica de un dashboard o scorecard, «inmediatez en la lectura».


Cuando se diseñan herramientas para apoyar la gestión de las organizaciones, tales como las tablas de indicadores o los cuadros de mando, los encargados del diseño de estos instrumentos se preguntan qué indicadores se deben incluir, porque el «enfoque» de «mientras más sea, será mejor» no se aplica en estos contextos dado que mientras más información se presente se perderá la principal característica de un dashboard o scorecard, «inmediatez en la lectura».

Hemos comentando en alguna ocasión algunos procedimientos o algún ejemplo al respecto, pero hace unos días, dialogando sobre la mejor forma de elegir indicadores, surgió la figura del Coach, que a través de preguntas se conoce la evolución de la situación.  No se abunda en interrogantes, son pocas, concretas  y claras, que en consecuencia invitarán a tomar medidas o a proponer acciones.

Algo similar debería ser el efecto de visualizar una tabla de indicadores, debemos saber que hacer con esas respuestas o información que nos está brindando, nos deberían ayudar a encaminar nuestros pasos hacia los objetivos que estamos persiguiendo.

No olvidemos las perspectivas

Teniendo como mira la “incitación” a la acción, los indicadores deberían ser presentados y analizados desde diferentes perspectivas (dimensiones) y en algunos casos es recomendable y necesario combinar algunas de ellas.  Tan importante como la selección de indicadores, es la identificación de perspectivas y el “mix” de estas.

Por ejemplo, en la gestión hotelera, podríamos combinar las perspectivas de períodos  de tiempo y segmentos de clientes para evaluar indicadores y sugerir acciones tales como los siguientes:

Producción media por habitación

Cifra de ventas / Número de habitaciones

    • Ajustar el número de habitaciones habilitadas
    • Ajustar el período de apertura y cierre

Precio medio

Cifra de ventas / Número de estancias

    • Valorar cómo y qué productos se ofrecen
    • Focalizar atención y comunicación a segmentos de clientes concretos.
    • Valoración de los canales de comunicación que se utilizan según perfiles de clientes de interés.
    • Revisión de las tarifas y promociones.

Facturación media por empleado

Cifra de ventas / Número de empleados

    • Redimensionamiento de la plantilla
    • Revisión de costes

«Best Practices» para el diseño de visualizaciones

En algunas ocasiones hemos comentado algunas sugerencias para el diseño de cuadros de mando (scorecards) o tablas de indicadores (dashboard), por ejemplo aquí. Además de elegir adecuadamente los colores y fuentes de letras, la distribución de los elementos que se incluyan es importante para contribuir a su utilidad.


En algunas ocasiones hemos comentado algunas sugerencias para el diseño de cuadros de mando (scorecards) o tablas de indicadores (dashboard), por ejemplo aquí. Además de elegir adecuadamente los colores y fuentes de letras, la distribución de los elementos que se incluyan es importante para contribuir a su utilidad. 

Una reciente publicación de SAP ofrece una serie de lineamientos que deberíamos contemplar al diseñar estos instrumentos de gestión. Comienza con la siguiente definición:

Un dashboard es la representación visual de la información más importante que se requiere controlar para lograr uno o más objetivos, la cual se consolida y organiza en una sola pantalla para observarla en un sólo vistazo.

Deberían caracterizarse por lo siguiente:

  • Simple. No por reducir la cantidad de información, sino por dar relevancia a los hechos importantes.
  • Interactivo. La interactividad Incluye la navegación, presentación progresiva de la información (por ejemplo: profundización o drill down), desplegar acciones con un solo clic para presentación de información con más detalle. El fin es presentar información y no sólo datos.
  • Customizable. Personalizable por el usuario para que la información que se presente le sea útil.

Un Tablero de indicadores está conformado por varios paneles, en los cuales se presentan tablas, gráficos y otras representaciones visuales de información, podrían tener las siguientes estructuras:

Sugerencias

  • Los datos más importantes deberían ser ubicados a la izquierda o en la parte superior.

  • El conjunto de datos que identifican el alcance de la información presentada y las excepciones que se incluyen, debería estar ubicados en la parte superior o superior izquierda.
  • Los paneles  deben ser ubicados adyacentemente si deben ser comparados o relacionados, en caso contrario, procurar agrupar los datos en un panel.
  • Alinear los paneles para visualizar la estructura del dashboard.
  • La finalidad de una tabla de indicadores es informar en un solo vistazo, por ello se debería evitar barras de desplazamiento, fichas o varias páginas.
  • Utilizar el menor número de selectores, es recomendable el uso de indicadores u otros componentes que presenten información y al clic del ratón desencadenen la acción equivalente al selector.
  • Evitar el excesivo detalle en la información.
  • Utilizar textos cortos y claros.
  • Evitar el uso de subtítulos.
  • En cuanto a los decimales, en muchos de los casos se pueden evitar.
  • Evitar el uso de velocímetros consumen demasiado espacio, el mismo resultado se puede lograr con otro tipo de elementos visuales.

  • Es recomendable utilizar gráficos de columnas que los circulares, por los siguientes motivos:
    • Consumen menos espacio.
    • Las proporciones de las columnas son más fáciles de comprar que las porciones de los círculos.
    • Es posible presentar más información complementaria en las etiquetas de los gráficos de columnas.

Referencia: SAP Design Guild

Todo o casi todo, para tenerlo presente en la memoria y desencadenar el análisis

En ocasiones olvidamos muy pronto lo que leemos, escuchamos o vemos. Además del ejercicio repetitivo, debe causarnos mucha impresión o ilusión para que algo aprendido no se olvide. Así lo señalan los especialistas en aprendizaje y uso de la memoria.


En ocasiones olvidamos muy pronto lo que leemos, escuchamos o vemos.  Además del ejercicio repetitivo, debe causarnos mucha impresión o ilusión para que algo aprendido no se olvide. Así lo señalan los especialistas en aprendizaje y uso de la memoria.


Cuando diseñamos un cuadro de mando o un informe, además que el contenido debe ser el adecuado, el diseño ocupa un papel muy importante, no sólo por la presentación en sociedad como un “caso de éxito”, sino que la forma en que los indicadores claves del negocio son presentados conllevará a que la información visualizada no se olvide, favoreciendo la estimulación de zonas cerebrales que desencadenen la comparación, el contraste, la inferencia y la deducción. En otras palabras, un buen diseño debe desencadenar el análisis y evitar el olvido.

La mayoría de las plataformas de Business Intelligence brindan infinidad de recursos gráficos para realizar un diseño eficiente, no se trata de hacer un exhibición técnica de efectos visuales sino de un diseño focalizado en el usuario que consumirá la información.

Fuente: Revista Mente Sana (número 69)

Las estrategias también deben pasar por «pruebas de estrés»

La denominada “crisis” ha ampliado nuestro vocabulario con expresiones tales como “pruebas de estrés”, muy aplicadas y comentadas en el sector financiero, la cual consiste en evaluar el funcionamiento de un sistema bajo presión severa o inesperada. Con técnicas, con principios similares, se pueden analizar las estrategias de las organizaciones para identificar los problemas más importantes que necesitan ser abordados, observando la confusión, ineficiencia y las debilidades de los planes estratégicos.


La denominada “crisis” ha ampliado nuestro vocabulario con expresiones tales como “pruebas de estrés”, muy aplicadas y comentadas en el sector  financiero, la cual consiste en evaluar el funcionamiento de un sistema bajo presión severa o inesperada.  Con técnicas, con principios similares, se pueden analizar las estrategias de las organizaciones para identificar los problemas más importantes que necesitan ser abordados, observando la confusión, ineficiencia y las debilidades de los planes estratégicos.

En una publicación de Harvard Business Review encontramos una técnica basada en la formulación de siete preguntas, aparentemente sencillas, pero teniendo clara sus respuestas puede ser determinante para diseñar y ejecutar una estrategia con éxito.

1. ¿Quién  en su principal cliente?

Una elección, en principio, es un acto de renuncia, como afirmaba un profesor de marketing, “no te pueden gustar todas,…”.  Identificar el cliente principal es una decisión clave que determina el éxito de una estrategia,  en función de esta elección, como señala el artículo,  se deberían asignar todos los recursos posibles para satisfacer y superar las necesidades del cliente. Maximizar los recursos en el cliente principal, debe conllevar a minimizar los recursos en todos los demás stakeholders y unidades que crean poco valor.

En ocasiones hablamos del “cliente interno”, señalarlo como cliente principal sería un error, nunca debería ser el foco de nuestra atención. La elección del cliente principal puede variar en el tiempo, en tal caso, puede repercutir en toda la estrategia.

2. ¿Cómo los valores centrales ayudan a priorizar entre los stakeholders?

Además de la declaración de las conductas deseadas, las organizaciones deberían tener clara la escala de prioridades entre los stakeholders.  Primero clientes, luego empleados y finalmente accionistas o viceversa, no hay una elección correcta o errónea, cualquiera que esta sea, debe ser de dominio público en la organización, porque en función de esta escala se tomará las decisiones, sobre todo en las situaciones críticas.

3. ¿Qué variables de desempeño está haciendo seguimiento?

Es algo innato, muchos pensamos, que “más, es mejor” o que es “preferible que sobre a que falte” y estas forma de pensar las trasladamos a scorecards o cuadros de mando, incluyendo abundantes indicadores que no focalizan en nada concreto.   La sugerencia del artículo es elegir las variables cuyo mal funcionamiento podrían hacer fracasar la estrategia.

Excesivo detalle en un cuadro de mando puede brindar una lectura contradictoria, además de ser un consumidor innecesario de tiempo, incurriendo en un costo de oportunidad, en que las personas tienen  menos tiempo para focalizar sus análisis en lo que realmente importa.

El artículo de referencia señala con interesantes ejemplos que la utilización de excesivos indicadores puede bloquear a la innovación, el resultado puede ser la “mediocridad estandarizada”.

4. ¿Qué límites estratégicos ha establecido?

Es necesario establecer con claridad lo que deben hacer (seguimiento de procedimientos estandarizados) o lo que no deben hacer los trabajadores (búsqueda de la innovación y pensamiento emprendedor), estos límites de actuación estarán dados por el tipo de organización o los fines que se persiguen.

5. ¿Cómo se está generando tensión creativa?

Mientras más grande es una organización, menos percepción de los factores externos se tiene. Para despertar o mantener despierta la iniciativa emprendedora, los mandos intermedios y de dirección deben utilizar diversas técnicas para llevar la presión de los mercados dentro de la organización.  Las técnicas a emplear podrían ser:

  • Asignar metas exigentes o desafiantes
  • Elaborar  rankings de desempeño y publicarlos
  • Establecer rangos de responsabilidad mayores que los rangos de control (motiva la coordinación)
  • Asignar costos
  • Creación de equipos entre unidades y responsabilizar a cada matriz (la asignación de una segunda función, para salir de la rutina, ayuda a pensar de un modo más creativo)

6. ¿Cuán comprometidos están los empleados para ayudarse entre sí?

Los trabajadores, ante todo deben saber desempeñarse individualmente, pero también en conjunto, entorno a metas compartidas; para ello es necesario desarrollar los siguientes atributos:

  • Orgullo por su propósito (orgullo por la misión de la organización de la que forman parte)
  • Identificación de grupo (conlleva la generación del sentido de responsabilidad a los demás miembros del grupo)
  • Confianza (si se desea que la personas trabajen de forma colaborativa)
  • Justicia (compartir las recompensas con equidad)

7. ¿Qué incertidumbres de la estrategia le inquieta?

No existen supuestos constantes o invariables, en algún momento los productos de hoy serán obsoletos, los gustos y preferencias de los clientes cambiarán y la tecnología hará que el modelo de negocio actual sea poco competitivo. La pregunta no es si esto  ocurrirá, sino cuándo.

Monitorear las incertidumbres que podrían invalidar los supuestos en los que se basa la estrategia resulta imprescindible para poder adaptarse con inmediatez.

Referencia: Harvard Business Review para América Latina

Los Dashboards y Scorecards siempre han estado en nuestro entorno

Por la forma como se presenta en los últimos años, pareciera un concepto novedoso, pero resulta que los Dashboard (Tabla de Indicadores) y Scorecards (Cuadros de Mando) son tan antiguos, supongo, como la invención del automóvil, cuando incorporaron los velocímetros y otros instrumentos que informan sobre el funcionamiento y la marcha del vehículo, para que el piloto actué (o reaccione) en consecuencia.


Por la forma como se presenta en los últimos años, pareciera un concepto novedoso, pero resulta que los Dashboard (Tabla de Indicadores) y Scorecards (Cuadros de Mando) son tan antiguos, supongo, como la invención del automóvil, cuando incorporan los velocímetros y otros instrumentos que informan sobre el funcionamiento y la marcha del vehículo, para que el piloto actué (o reaccione) en consecuencia.

Hoy por hoy, estos elementos de información y comunicación nos rodean en cada paso que damos, por su efectividad, el concepto ha sido ampliamente adoptado por muchas organizaciones porque resulta ser la mejor herramienta para gestionar y controlar sus procesos y estrategia corporativa.

En el siguiente panel de una bicicleta estática, identificamos algunos elementos que puede incluir un dashboard:

 

Referencia: Anterior post relacionado