Pareciera que la mejora constante a través de la mejora de los procesos fuera una nueva moda, pero es un discurso de más de 20 años de antigüedad, que algunas organizaciones lo han puesto en práctica y han demostrado que es una medida muy superior a la simple revisión y ajuste de las funciones.
En el artículo de referencia señala como fuente de ventaja competitiva la asignación de responsables de procesos, los cuales tendrían tres grandes responsabilidad:
- Actuar como “voz del cliente”. Requiere la comprensión total de la experiencia del cliente, desde que la organización conoce al cliente, hasta que esta relación finaliza.
- Control de los procesos. Utilización de indicadores clave de rendimiento (KPI, Key Performance Indicators) informando sobre la evolución de los procesos.
- Asegurarse que los procesos clave de la empresa están generando una ventaja competitiva.
Referencia: Blogs Harvard Business Review
