Experto Financieros y ¿expertos en Business Intelligence?

Cada vez con más frecuente vamos conociendo personas que trabajan en unidades contables o financieras de medianas o pequeñas organizaciones que han dado un paso muy interesante, no tan sólo se han interesado por el Business Intelligence (BI), para que alguien les cuente de que va esta tecnología, sino que se han puesto manos a la obra y han comenzado a diseñar sus propios documentos de BI (informes y cuadros de mando), con herramientas que la teoría dice esta orientadas al personal especialista informático.


Cada vez con más frecuente vamos conociendo personas que trabajan en unidades contables o financieras de medianas o pequeñas organizaciones que han dado un paso muy interesante, no tan sólo se han interesado por el Business Intelligence (BI), para que alguien les cuente de que va esta tecnología, sino que se han puesto manos a la obra y han comenzado a diseñar sus propios documentos de BI (informes y cuadros de mando), con herramientas que la teoría dice esta orientadas al personal especialista informático.

Podríamos pensar que si antes tenían un programa de hojas de cálculo como el MS Excel para diseñar complejos cuadros, con macros e infinidad de fórmulas y cálculos complejos, ¿por qué no van a ser capaces de aprender a utilizar herramientas más vistosas y amigables que han sido diseñadas para elaborar los documentos que están necesitando y que cada vez incluyen más asistentes y menos mecanismos complejos?.

Por supuesto no es un “fenómeno”  generalizado, por ahora son casos puntuales, que por diferentes circunstancias han adoptado el BI como una destreza más,  por razones tales como las siguientes:

  • La empresa no tiene los recursos necesarios para contratar una consultoría externa.
  • El departamento TI de la empresa está desbordado o no existe.
  • Capacidad del personal de las unidades de negocio para generar los documentos que necesitan.
  • Decepción del servicio de consultoría que le han ofrecido empresas especializadas.

¿Intrusismo?

No nos parece intrusismo, consideramos que es la evolución del usuario de negocios, más informado y capacitado, ya sea por las circunstancias, la necesidad o la estrategia de la organización.

Del mismo modo, el técnico de BI debería evolucionar en consecuencia, encaminándose hacia la comprensión del negocio, para que la comunicación con los usuarios sea más eficiente y para que puedan compartir más cosas que las «best practices».

Saludos a los expertos Financieros/Contables – Business Intelligence que he tenido la fortuna de conocer y ver su interesante trabajo.

Todos llevamos un vendedor dentro

Tarde o temprano terminamos vendiendo algo; un bien, un servicio o nuestra experiencia laboral; habilidad que sólo con la práctica se puede mejorar (algunos expertos en RRHH sugieren utilizar el verbo “potenciar”).


Tarde o temprano, todos o casi todos, terminamos vendiendo algo; un bien, un servicio o nuestra experiencia laboral; habilidad que sólo con la práctica se puede mejorar (algunos expertos en RRHH sugieren  utilizar el verbo “potenciar”).

Algunos vendedores tienen cualidades innatas, hemos tenido la oportunidad de conocer algunos muy buenos y otros no tanto.  Un estudio de la HBR identifica hasta 8 categorías analizando las siguientes destrezas, relacionadas con el éxito de las ventas:

  • Preparación de las reuniones
  • Interacción con los clientes
  • Presentación de la empresa
  • Presentación y relación personal
  • Argumentos de ventas
  • Capacidad narrativa
  • Hacer frente al desafío

Para mejorar, deberíamos observar y seguir a los denominados “expertos”, los que hacen que las ventas parezcan algo natural y mantienen contentos a los clientes; claro, la gestión del proyecto ya es otra historia.

Referencia: HBRAL.com

 

Condena histórica por robo de información a empresa consultora

Tres años de prisión y 6.000 € por “robar información, confidencial y estratégica” para la empresa. Se trata de una sentencia sin precedentes, en la que están implicadas dos empresas consultoras.


Tres años de prisión y 6.000 € por “robar información, confidencial y estratégica” para la empresa.  Se trata de una sentencia sin precedentes, en la que están implicadas dos empresas consultoras.

En resumen, un trabajador, en su último día de trabajo en la consultora Alten, a la que había comunicado su baja voluntaria, envío “información confidencial” desde su cuenta de correo de empresa a su cuenta de correo personal y al de una ex compañera de trabajo  y al día siguiente se incorporó a Kxiop, una consultora creada por ex trabajadores de Alten.

¿Es una condena justa o simplemente un buen escarmiento? ¿Curriculums, listados de clientes y algunas propuestas económicas pueden hacer peligrar el funcionamiento de una empresa consultora ya existente o a partir de estos documentos se puede crear una nueva consultora?

Esta sentencia deja un precedente importante para una falta que siempre resulta difícil de comprobar, aunque en este caso el autor eligió la vía más evidente para detectar y comprobar.

Referencia: Diario Expansión

Yo no creo en los «expertos»

Ya de por si el título de “experto” me parece demasiado rimbombante y ostentoso, quizás en siglos pasados era justo asignárselo a algunas personas, cuando el conocimiento de alguna disciplina podía ser recopilado en algunos tomos y difícilmente se actualizaría. Pero en estos tiempos que corren y seguirán corriendo, en donde el conocimiento crece y se modifica constantemente, aceptar el título de experto o peor aún, autoasignarselo, siempre me ha parecido prepotente y hasta peligroso.


Ya de por si el título de “experto” me parece demasiado rimbombante y ostentoso, quizás en siglos pasados era justo asignárselo a algunas personas, cuando el conocimiento de alguna disciplina podía ser recopilado en algunos tomos y difícilmente se actualizaría.  Pero en estos tiempos que corren y seguirán corriendo, en donde el conocimiento crece y se modifica constantemente, aceptar el título de experto o peor aún, autoasignarselo, siempre me ha parecido prepotente y hasta peligroso.

Me parece “peligroso” el experto cuando recuerda su título honorifico con el fin de hacer prevalecer su opinión con respecto a otras distintas a la suya.  La Tierra es redonda y gracias a Internet, más global y democrática, por lo que la opinión, investigación y creación de conocimiento;  puede provenir de cualquier parte del planeta.

Prefiero a los conocedores, abiertos, que no cejan en su interés por aprender y mejor aún, si lo que van descubriendo lo van contando y con un poco de humildad (sin exagerar) comparten experiencias y lecturas para seguir aprendiendo.

Creo más en los Equipos Expertos

El conocimiento es infinito y nuestro tiempo es escaso (que les voy a contar); me parece que la forma más adecuada para lograr con justicia el título de experto es asignando la responsabilidad de investigar, aprender y contarlo a un grupo de personas.  La suma de los tiempos y esfuerzos de los miembros del equipo pueden ayudar a llevar el rimo en que el conocimiento se genera y actualiza.

Pero bueno, si por algún lugar hay un experto, quién soy yo para contradecirlo, un conocedor en Business Intelligence, interesado en seguir aprendiendo más de BI y en algunas otras tecnologías.

Ausencia 2.0

Si algún motivo aun encontramos para seguir comprando la prensa en formato impreso o tradicional, es que algunos medios incluyen suplementos interesantes que no están disponibles a través de Internet, uno de ellos lo encontramos el miércoles pasado en el diario Cinco Días, suplemento denominado «Marcas».


Si algún motivo aun encontramos para seguir comprando la prensa en formato impreso o tradicional, es que algunos medios incluyen suplementos interesantes que no están disponibles a través de Internet, uno de ellos lo encontramos el miércoles pasado en el diario Cinco Días, suplemento denominado «Marcas».

En el suplemento de referencia encontramos un artículo titulado “Las redes sociales dejan marca” en donde se explica la importancia del entorno 2.0, las grandes oportunidades que ofrece y la limitada presencia que tienen la gran mayoría de las empresas y organizaciones.

Sector por sector, el artículo repasa las iniciativas emprendidas por las grandes firmas, del cual extraemos algunos apuntes:

Líneas áreas

Es uno de los sectores más expuesto a la crítica de los clientes: los retrasos, cancelaciones, pérdidas de maletas, huelga de personal, pagos extras por servicios adicionales o los efectos de un fenómeno meteorológicos (p.e. Volcán Eyjafjalla); son los motivos más frecuentes que generan grandes cadenas de comentarios en la Web 2.0.  A pesar que gran parte del modelo de negocio de las aerolíneas se basa en Internet, muchas de ellas tienen una gestión de su reputación online deficiente.

Fabricantes de vehículos

En cuanto a los fabricantes de automóviles sólo el 10% utiliza las redes sociales, destacando las iniciativas de Mercedes y Renault.

Empresas de distribución

En cuanto a este sector, son varias las empresas que hacen uso de los medios 2.0, estimándose en un 80% de las grandes empresas de distribución ya emplean las redes sociales para comunicarse con el cliente.

Bancos y Cajas

En cuanto a las entidades financieras, el artículo señala que sólo el 30% de bancos y cajas utilizan los medios sociales para interactuar con sus clientes. Destacando el BBVA, el Banco Santander, Banco Sabadell, Caja Madrid, Caixa Galicia, Caja de Ahorros Mediterránea y Caja Navarra.

Empresas de Energéticas

En un sector que genera un elevado volumen de críticas, Repsol destaca por su presencia en Facebook y Twitter, en gran parte impulsada su Guía Repsol y su patrocinio en la Moto GP.

Moda

En el mundo de la moda, Zara tiene una importante notoriedad, sin embargo su presencia en el mundo 2.0 resulta anecdótica, según el artículo, el perfil en Facebook fue creada por los clientes, fans de la marca y cuando contaba con 900.000 seguidores la marca asumió la gestión de su perfil.

¿Consultoría?

Sí, faltó la consultoría, pero es fácil ver en Twitter o Facebook, la ausencia de empresas de ámbito local en las redes sociales, quizás algún tímido perfil u otras iniciativas emprendidas por las sedes centrales en el extranjero.  Salvo mejor parecer, percibimos una casi nula gestión de la reputación online en las empresas de consultoría de negocios y tecnológicas.

Referencia:  Diario Cinco Días