Innovar en TI, ¿por dónde comenzar?

Las expectativas para el sector de las Tecnologías de la Información parecen mejorar, pero la creciente saturación del sector (océano rojo) ¿ameritaría realizar una propuesta de cambio oportuna?


Innovación, una palabra tan reclamada y conjugada, pero cuando se desea aplicar, no resulta fácil comenzar.  Cada vez es más necesaria la aplicación de este tipo de acciones en muchos sectores, donde el precio, se presenta como principal elemento de diferenciación.

La consultoría en Tecnologías de la Información (TI), no es ajena a la fiebre del mimetizado, pareciera que algunas consultoras, se quiere asemejar a la empresa de consultoría del ex golfista (hoy por hoy, elefante surfista).  ¿Es lo más recomendable que empresas de ámbito local copien el modelo de una empresa global con cerca de doscientos mil trabajadores?  Se replica desde la estructura organizativa, pasando por los sistemas de evaluación, estrategia comercial, promoción, ejecución del proyecto; hasta el estilo para presentar las propuestas a los clientes.

¿Ya esta todo inventado? ¿No hay otra forma de hacer las cosas? Plantear un cambio o una estrategia de diferenciación, puede parecer arriesgado o muy valiente, por tanto, cualquier nueva propuesta debe ser bien meditada y estudiada.  A la postre, un nuevo planteamiento debería aportar valor, tanto a la empresa (mayores beneficios) como al cliente (menores costes y/o mayor satisfacción).

El espíritu Google, un modelo a seguir

Pareciera que Google nunca descansa, constantemente presenta nuevas propuestas, inclusive en sectores que podríamos creer que todo ya esta dicho o hecho. Por ejemplo:

Chrome: ¿Para que desarrollar un navegador Web, con tantas propuestas existentes? Hoy ya es el tercero más usado.

Nexus One: ¿Para que presentar un nuevo teléfono, si Apple, después del iPhone, ya había presentado todo lo imaginado por el usuario? Veremos como evoluciona esta aventura.

Wave: ¿Si siempre hemos utilizado el correo electrónico, para que cambiar? Mucha expectativa ante una nueva filosofía de trabajo y quizás, ante un nuevo entorno eje, que permitirá el desarrollo de varias propuestas complementarias.

Según los criterios del superventas (best seller), de algunos años atrás, de W. Chan Kim y Renée Mauborgne, Google sería un buen ejemplo de creador de océanos azules:  Presentar una propuesta con aspectos nuevos o diferentes, permitirá a la empresa gozar de un período de tiempo donde la competencia será irrelevante, para focalizarse en la innovación y creación de valor para el cliente de un segmento/sector que antes no existía.

Técnicas de “La Estrategia del Océano Azul”

Analizar la situación actual, para a partir de ahí, innovar y diseñar una nueva propuesta; es el punto de partida que se plantea en el libro La Estrategia del Océano Azul, para ello, propone el Esquema de las Cuatro Acciones, compuesta por cuatro preguntas que ayudarán a cuestionar el modelo de negocio de un sector:

  • ¿Qué variables del mercado se deben eliminar? Son variables que no aportan valor y se mantienen por tradición o “porque todos lo hacen así”
  • ¿Qué variables se deben reducir? Su aportación es mínima, su presencia no repercute en la propuesta global para el cliente y aumenta la estructura de costes de la empresa.
  • ¿Qué variables se deben incrementar muy por encima de la media del mercado? Potenciar una variable contribuirá en la percepción de aportación de valor.
  • ¿Qué variables se deben crear porque nunca se han ofrecido? Nuevas características contribuirán a la generación de una nueva demanda.

Otra herramienta que se propone esta publicación, es el Cuadro Estratégico, dirigida a comparar las variables de la empresa y la competencia, las características que se desean obtener y por las cuales ser identificados por los clientes.

La utilización de estas dos herramientas, podrían ser un buen punto partida para buscar elementos de diferenciación y a la creación de una nueva propuesta o modelo de negocio.

Las expectativas para el sector de las Tecnologías de la Información parecen mejorar, pero la creciente saturación del sector (océano rojo) ¿ameritaría realizar una propuesta de cambio oportuna?

anibal goicochea