Archivo de la categoría: Gestión de Proyectos

Reuniones de trabajo eficientes

Seguro que más de uno ha leído o escuchado las “buenas prácticas” para lograr “reuniones de trabajo eficientes”, pero muy pocos las aplicamos en el “mundo real”, resulta difícil, sobre todo cuando la mayor cantidad de tiempo invertido en las reuniones de trabajo, en muchos entornos, es un indicador positivo.  Peor aún, entregar la información a exponer con anterioridad, no es lo “más recomendable, porque estarás facilitando la respuesta del enemigo (clientes, proveedores o compañeros de trabajo)”.

En todo caso, si se tiene la oportunidad de aplicar algunas buenas prácticas en un entorno colaborativo, las siguientes pautas, que resumimos de un artículo de HBR, serán de mucha utilidad:

  • Las reuniones de trabajo no deberían superar la hora, máximo 90 minutos.  Sobrepasado este umbral, el rendimiento decrece considerablemente.
  • Distribuir con anterioridad, toda la documentación que se expondrá o es necesaria para la reunión.
  • Todos los documentos deberían contar con un resumen ejecutivo (una página), el cual debería ser lo mínimo que deberían leer los participantes a la reunión previamente.
  • Si ya se ha distribuido la documentación previamente, cada exposición debería oscilar entre los 5 – 10 minutos.  Se debería dedicar más tiempo al debate y a la definición del plan de acción.
  • Estilos de dirección del debate:
    • No proponer una dirección o lineamientos iniciales: Anarquía.
    • Comentar el análisis realizado y el plan de acción que ha definido: Autoritario, habrá temor a rebatirlo.
    • Comentar una observación inicial e invitar a proponer nuevas ideas y perspectivas: Apertura, el estilo más recomendado
  • Cierre de la reunión:  Invitar a los participantes a que propongan las acciones siguientes y consensuar juntos los tiempos.

Referencia: Blogs HBR

Diseño de un CMI. Resumen de un caso práctico en un Hospital Público

Independiente de la metodología adoptada y si es un organismo público o empresa privada, a grosso modo, una implementación de un Cuadro de Mando Integral (CMI) debería contemplar de las siguientes etapas:

  • Presentación del proyecto (Explicar conceptos, funcionalidades y ventas del CMI, así como la metodología a seguir).
  • Identificación de los factores claves de éxito de la organización. (Para cada una de las perspectivas, las cuatro conocidas y cualquiera adicional que la naturaleza de la organización lo requiera).
  • Confección del mapa estratégico (Relación causa-efecto entre los factores clave de éxito).
  • Selección de los indicadores (a partir del análisis del mapa estratégico).
  • Composición y diseño del CMI.
  • Comunicación a la organización (Comunicación de la disposición y uso de la herramienta de gestión).
  • Seguimiento del CMI (Evaluación de los resultados obtenidos).

Cualquier implementación de un CMI requiere un input, este es el plan estratégico, el cual incluye la misión, visión y los objetivos estratégicos de la organización, entre los principales aspectos.

Caso Hospital Público

El siguiente es un breve resumen de un caso de implementación de un CMI en un Hospital Clínico, dependiente de la administración publica. Se trata del Hospital Clínico Regional de Concepción de Chile, en el enlace de referencia se puede leer la misión y visión del centro hospitalario, así como información adicional sobre su organización.

Esta información, componentes del plan estratégico de esta organización fue suficiente para identificar los siguientes factores claves de éxito:

(clic para tamaño completo)

Identificados los factores de éxito para cada objetivo estratégico, se confeccionó el mapa estratégico:

(clic para tamaño completo)

Finalmente, se identifican los indicadores necesarios para realizar el seguimiento a los factores claves de la organización, así como las iniciativas necesarias para contrarrestar cualquier desviación:

La implementación de un CMI, coherente con los objetivos que se persiguen, si puede llegar a constituirse en una fuente de “ventaja competitiva”.

Referencia: Hospital Regional Clínico de Concepción e ISBN 978-84-96998-09-4

El CMI en las organizaciones públicas y privadas, la diferencia esta en la prioridad de las perspectivas

La necesidad de ofrecer más y mejor, con los mismos o menos recursos, no es exclusivo de la empresa privada, también es un reclamo en las organizaciones publicas de cualquier contexto.

Cómo apunta una publicación de la editorial Profit, ya se trate de un ayuntamiento, administración autonómica, universidad u hospital, el reto es común a todos ellos: “Mejorar la gestión de los recursos puestos a su disposición”. Para este gran objetivo, el Cuadro de Mando Integral (CMI), es la principal y mejor herramienta para lograrlo.

El fin que persiguen ambos tipos de organizaciones, es lo que las diferencia al contemplar la implementación de un CMI.  Para las empresas privadas, la maximización de la rentabilidad económica está entre sus principales fines, para las organizaciones públicas, la mayor rentabilidad es el medio para satisfacer las demandas y necesidades de los usuarios/ciudadanos, su principal fin. Esta diferencia de prioridades se ve reflejada al analizar y diseñar el mapa estratégico y al establecer la relación causa – efecto entre las principales perspectivas que se consideran en un CMI.

Una publicación de la editorial Deusto señala que entre las principales diferencias esta el componente político de las organizaciones públicas, pero a nuestro entender, este aspecto se trata más de un tema de gestión del proyecto, porque sea en un contexto u otro, la esencia del objetivo del CMI es la misma: Comunicación y Control.

Metodología, mejor esquematizada que narrada

Cuando se alcanza cierta destreza a cualquier disciplina y se desea demostrarlo, se presume de metodología y a menos que se nutra de la experiencia de las personas que la aplican, las metodologías pueden llegar a ser una simple declaración de intenciones, copia de algún “original”.

Creemos que cualquier metodología, debería tener algunas características básicas, cómo facilidad para explicar al cliente/usuario el procedimiento a seguir y facilidad para transmitir a los miembros del equipo las tareas que se aplicarán.

Pero por sobre todo, debe ser un documento fácil de actualizar como consecuencia de la experiencia de su aplicación. La metodología es un “documento vivo” propiedad del equipo que la utiliza, y la narración, no es la vía más practica para mantenerlo. Nuestra apuesta son los diagramas o esquemas, los cuales nos brindan el dinamismo necesario para reflejas ajustes, buenas prácticas o la secuencia de tareas más adecuada, después de todo, estamos hablando de un proceso, que como tal, podemos buscar la optimización constante de su aplicación.

Principios básicos para seleccionar un implementador BI

Los aspectos de mayor relevancia en la adopción de una determina Tecnología de la Información (TI) es la selección de la herramienta y  el proveedor que la implementa, en este último aspecto, Forrester propone los cuatro primeros pasos que se deberían seguir para elegir el partner adecuado para implementar Business Intelligence (BI) o cualquier otra TI.

Forrester, además de ser un referente de opinión en procesos de negocios y tecnologías de la información, provee recursos que pueden ayudar a mejorar la gestión de las organizaciones (bases de datos, herramientas de diagnostico, comparativas y análisis de TI). Los pasos son los siguientes:

  • Identificar los posibles proveedores según las necesidades del proyecto.  Considerando aspectos como alcance geográfico, tecnología y tipo de soporte que se necesita. El artículo original hace referencia al uso de una herramienta desarrollada por Forrester, que según los parámetros introducidos genera una relación de proveedores con un breve resumen de su perfil.
  • Ajustar la lista de potenciales proveedores. La lista de posibles proveedores podría variar considerando aspectos adicionales, tales como, casos de éxito, referencias, tamaño del proveedor (global,  regional o local), especialización o diversificación del  proveedor. La importancia de estos aspectos variará en cada organización según su estrategia, cultura y necesidad.
  • Solicitar propuestas a los posibles candidatos. Elaborar el RFI (Request for  information) o RFP (Request for proposal) que incluya la necesidad de conocer el enfoque del proyecto, personal para cada necesidad específica, costes, técnicas, etc.
  • Selección de finalistas. La fase más compleja de este proceso, la cual tiene un componente subjetivo importante. Se sugiere profundizar en analizar las capacidades de asesoramiento estratégico, metodología a emplear, arquitectura de referencia, gobernabilidad de los datos y experiencia en tecnologías BI-next.

Referencia: Blogs Forrester

SAP StreamWork, Toma de decisiones colaborativas para una organización 2.0

¿En cuantas ocasiones habremos saturado buzones de correo, propios y ajenos, para compartir información en medio de un debate?, ¿cuántas veces habremos querido llevar un “seguimiento” de las opiniones de las personas que participan en un intercambio de ideas, redactando “actas” o peor aún, recurriendo a la memoria o recuerdo?, ¿cuántas veces habremos tratado de hacer coincidir a un grupo de personas en tiempo y/o en lugar para intercambiar opiniones? … En fin, en muchos casos, invertimos más tiempo de lo debido en gestionar reuniones y quizás con la menor eficiencia que lograríamos si lo hiciéramos de otra forma.

SAP StreamWork, llamado 12Sprints durante su fase de pruebas, ya esta disponible, es la propuesta SaaS de SAP para la toma de decisiones en la organizaciones.  SAP StreamWork significa un cambio de paradigma, es una solución con la filosofía Web 2.0, basada en la participación activa de las personas para compartir contenidos (información) y opiniones, que en función de los tipos de actividad que les convoca, les ayudará a discernir conclusiones o tomar decisiones.

Es una herramienta muy fácil de usar, si ya se cuenta con un usuario en crytalreports.com o BI OnDemand, podrá utilizarse en este entorno.  Un usuario registrado, cada vez que se requiere realizar un proceso de toma de decisiones, deberá seguir el siguiente procedimiento:

  • Crear una actividad
  • Añadir contenidos e información
  • Convocar participantes
  • Añadir ítems a las actividades (Si es necesario, con fechas de vencimiento)
  • Tomar la decisión

Además de poder incluir contenido en tablas, gráficos, notas y ficheros externos, es posible utilizar una serie de herramientas para la coordinación (agendas, matrices de responsabilidad,…), decisión y análisis (DAFO, Costo/beneficio, …).   Aún más interesante será cuando se pueda incluir elementos de Business Intelligence, al parecer, previsto para fin de año

El registro es gratuito, pero se cuenta con suscripciones mensuales de 9 $ por persona que ofrecen mejores prestaciones.

Referencias:

Proyectos BI: Primero, Identificar el Flujo de la Información

Escarbando por otros temas, en las bibliotecas de documentos que tienen los sitios de SAP, encontré uno muy singular y concreto, de sólo una página, titulado BI Project.

En este documento se señala que el punto de partida en un proyecto de Business Intelligence debe ser  la identificación del flujo de información en la organización.  Este diagrama debe ser diseñado en función de entrevistas que se mantengan con las personas implicadas en la dirección y gestión de la empresa (responsables de departamentos y unidades funcionales), en esta fase del proyecto BI debería llegar a comprenderse lo siguiente:

  • Tipo de información que fluye en la empresa
  • Quienes tienen acceso a la información
  • Como se accede a la información
  • Cómo es utilizada la información en la toma de decisiones y realizar las operaciones de cada día.

Algunas de las preguntas que se deberían formular, podrían ser:

  • ¿Qué tipo de información se puede acceder desde dentro de la organización?
  • ¿De donde proviene la información que utiliza?
  • ¿Quiénes son los “dueños” de la información?
  • ¿Qué clase de información utiliza?
  • ¿Qué tipos de decisiones tomadas dependen, en gran medida, de la información de la organización?
  • ¿Quién decide el acceso/privilegios a la información?
  • ¿Qué funciona bien del flujo de información actual? ¿Qué se podría mejorar?
  • ¿Qué tipo de información se comparte con “externos” a la organización (proveedores, clientes, competidores, …)?
  • ¿Qué decisiones están basadas en datos externos?
  • ¿Qué herramientas o procesos utiliza para la toma de decisiones?

Contar con una “fotografía” de estas características será más importante que apresurarse en el diseños o implementaciones técnicas de “templates”, porque cada negocio obedece a intereses, necesidades y formas distintas de gestión.

aníbal goicochea