Archivo de la categoría: Ratios, métricas e Indicadores

En BI, lo menos importante es el software

No todo es tecnología, al menos si al Business Intelligence (BI) nos dedicamos, no todo debería ser software, es más, en gran medida, comprender el negocio es fundamental para realizar una implementación de BI que brinde valor (que sea útil) a los usuarios que gestionan la organización.

Casi todas las organizaciones saben lo que tienen que hacer para ser rentables, pero quizás algunas no sepan medir lo que hacen para mejorar su eficiencia y eficacia, en estas tareas, conocer técnicas de análisis y estrategia, será de mucha ayuda.

Incluir de vez en cuando literatura asociada a la estrategia, puede ayudar a ampliar nuestra visión y facilitará la comunicación con los usuarios de negocios.  Si un primer libro tuviéramos que sugerir, este sería “Cuadro de Mando Integral, Personal y Corporativo” de Hubert K. Rampersad (Mc Graw Hill, del original en inglés “Total Performance Scorecard”).  Sobre el  Cuadro de Mando Integral han surgido muchos textos, pero este tiene u n enfoque diferente y muy didáctico, su edición original es del 2003, pero sus conceptos y metodologías que incluye, serán de mucha utilidad en una implementación de una plataforma de BI.

Consum, Derrochando indicadores

Desde que vimos la memoria de Sostenibilidad de 2010 de Consum, esta cadena de supermercados la agregue en mi lista particular de empresas sostenibles de referencia, este documento puede ser un modelo o ejemplo para cualquier otra empresa que desee emprender una iniciativa similar, no en vano, su Memoria ha recibido el reconocimiento A+, el máximo de su categoría, por el cumplimiento del estándar internacional de Global Reporting Initiaitve (GRI).

Su cuadro de mando de RRHH, es otra historia

Hace unos días leíamos que Consum ha iniciado el diseño de un cuadro de mando para el área de RRHH, al leer el detalle de la noticia, vemos con asombro que ya se han identificado 280 indicadores, plufff!!!

Nos parece una cantidad desorbitada de indicadores para toda una organización y peor aun, para un proceso de negocio, como puede ser la gestión de personas.   Nos preguntamos que criterios se habrá seguido, sospechamos de los siguientes:

  • Mejor que sobre a que falte,
  • Ponemos todos, después miraremos cuales sobran,
  • Incluimos todas las sugerencias para que nadie se enfade,
  • No queremos que nade se nos escape,
  • Queremos todo bajo control
  • Quizás en el futuro sean necesarios

Un cuadro de mando es un instrumento de control, pero sobre todo, de comunicación, si se habla de todo y no hay un foco, ¿alguien entiende algo?  La identificación de indicadores debe corresponder a los objetivos estratégicos de la organización y las buenas prácticas sugieren que por cada objetivo no debe haber más de dos o tres indicadores que midan su evolución, si efectuamos una división de los 280, no entre 3, seremos benevolentes, si no entre 5, resulta que se estaríamos controlando 56 objetivos, esto ni WalMart (Cadena de supermercados más grande del mundo).

En anteriores post hemos sugerido algunos indicadores que podrían ser incluidos en el diseño de tablas de indicadores y de cuadros de mando de RRHH (aquí uno), nunca incluiríamos todos, solo se deberían valorar lo que son importante para una determinada empresa en un determinado momento y que sean coherentes con los objetivos estratégicos de la organización; la cual determinará lo que es importante: el coste, la innovación, la formación, etc.

Cuando abordemos el diseño de un cuadro de mando, deberíamos tener presente las siguientes consideraciones:

  • El diseño de los cuadros de mando de una organización no debería ser abordado por partes, además de ser una implementación más costosa, se pierde el enfoque integral y transversal que tienen estas herramientas.
  • No todos los indicadores deben ser incluidos, sólo deben ser contemplados aquellos que son importantes y estratégicos, lo cual esta determinado por los objetivos globales de la organización (Estrategia).
  • No incluir un indicador en un cuadro de mando, no impide que se siga o controle a través de otros instrumentos (control operativo).  La no inclusión obedecería a que su cumplimiento o incumplimiento no repercute en el logro de los objetivos estratégicos de la compañía.
  • Muchas veces se confunde indicadores con acciones. Debemos recordar que un objetivo es la descripción clara de un estado futuro en concreto y el indicador nos informa la consecución de ese estado.
  • Si un objetivo requiere más indicadores para su medición, es que quizás el objetivo identificado, no sea claro, concreto o requiera ser dividido.
  • Un buen indicador es aquel que provoca un cambio de comportamiento o simplemente, genera/provoca una acción.

Quizás sea un “error de imprenta” y debería decir 28 y no 280, el cualquier caso, nos gustaría ver el resultado final, al igual que hemos visto su memoria de Sostenibilidad.

Actualización 19 de julio de 2011

Hemos recibido información adicional sobre el Área de Desarrollo de Personal de Consum, donde nos explican que nuestra fuente de referencia recoge de manera parcial la explicación del proyecto dirigido a ofrecer herramientas para la gestión operativa de los principales procesos del área de personal.  Estaríamos hablando de tablas de indicadores (dashboards) donde la granularidad y detalle es justificable y muy necesario. No estaríamos hablando de cuadros de mando (scorecards) como inicialmente habíamos entendido (aquí tratamos de explicar las diferencias)

Nos sugieren la lectura de un artículo de la revista Capital Humano (Nro 254 – mayo 2011) donde podremos encontrar mayor información de este proyecto. 

Indicador Sintético de Actividad, esta “Información no es bella”

Evidentemente, en el anterior post, con la expresión la “información es bella”, nos referimos a la forma y no al contenido, que en cada caso es un historia diferente y por los tiempos que corren, belleza, hay muy poca.

ISA, no es bellA (O)

El Indicador Sintético de Actividad (ISA), es una batería de indicadores que permiten predecir, en el corto plazo (de 3 a 6 próximos meses), la evolución de los valores macroeconómicos de un país o región, se consigue identificando indicadores compuestos (sintéticos) a partir de indicadores relacionados sobre las principales actividades económicas de una región.

En el caso de España, se analiza las perspectivas del sector de la construcción,  energía, consumo y de la confianza de la industria; según lo transcendido y publicado hoy en el diario Expansión, el crecimiento para los próximos seis meses será cero.  Por lo visto, la esperanza que algunos teníamos después de verano, se desvanece.

Referencia: Diario Expansión

Identificando Objetivos Estratégicos: Filtro de Horvath & Partners

Nos gana la pasión tecnológica y hablamos de plataformas de Business Intelligence, cuando aún no hemos identificado los objetivos estratégicos que consideraremos en el nuevo cuadro de mando integral (CMI).

Hay varias metodologías y herramientas para identificar aquellos objetivos estratégicos que derivarán en indicadores, pero uno de los métodos más recomendables pasa por abordar seminarios donde se explica la importancia del CMI y para que los usuarios de los procesos de negocios, cual “lluvia de ideas” (brainstorming), propongan los objetivos que consideran deben ser incluidos.

Recibidos todos los objetivos, estos pueden ser clasificados por perspectivas, luego evaluados y seleccionados para quedarse con los que realmente son estratégicos y claves para la organización.

En la etapa de distinguir entre los objetivos básicos y objetivos estratégicos podemos utilizar una herramienta como el “Filtro de Horvath & Partners”, que se construye sobre dos dimensiones, “relevancia de la competencia” (influencia de un objetivo sobre la competencia) y “relevancia de actuación” (hasta qué punto se requiere esfuerzos por encima de la media para alcanzar el estado deseado), como resultado obtenemos cuatro áreas:

  • Actuación puntual: Se requiere mucho esfuerzo pero resulta irrelevante para la competencia.
  • Prioridad baja: No significan ninguna relevancia de actuación y por otro lado, no aportan valor con respecto a los competidores.
  • Sólo importante en caso de desviación: Tienden a ser los objetivos que requieren un control operativo, más no estratégico, son objetivos que de algún modo ya se cumplen pero ameritan un seguimiento por si la competencia superase la media o una surgiese una nueva exigencia del mercado.
  • Objetivos estratégico: Son aquellos pocos objetivos que requieren ser incluidos en el CMI, cuyo cumplimiento determinarán el éxito de la organización.

Un indicador, para una o varias acciones

Cuando se diseñan herramientas para apoyar la gestión de las organizaciones, tales como las tablas de indicadores o los cuadros de mando, los encargados del diseño de estos instrumentos se preguntan qué indicadores se deben incluir, porque el “enfoque” de “mientras más sea, será mejor” no se aplica en estos contextos dado que mientras más información se presente se perderá la principal característica de un dashboard o scorecard, “inmediatez en la lectura”.

Hemos comentando en alguna ocasión algunos procedimientos o algún ejemplo al respecto, pero hace unos días, dialogando sobre la mejor forma de elegir indicadores, surgió la figura del Coach, que a través de preguntas se conoce la evolución de la situación.  No se abunda en interrogantes, son pocas, concretas  y claras, que en consecuencia invitarán a tomar medidas o a proponer acciones.

Algo similar debería ser el efecto de visualizar una tabla de indicadores, debemos saber que hacer con esas respuestas o información que nos está brindando, nos deberían ayudar a encaminar nuestros pasos hacia los objetivos que estamos persiguiendo.

No olvidemos las perspectivas

Teniendo como mira la “incitación” a la acción, los indicadores deberían ser presentados y analizados desde diferentes perspectivas (dimensiones) y en algunos casos es recomendable y necesario combinar algunas de ellas.  Tan importante como la selección de indicadores, es la identificación de perspectivas y el “mix” de estas.

Por ejemplo, en la gestión hotelera, podríamos combinar las perspectivas de períodos  de tiempo y segmentos de clientes para evaluar indicadores y sugerir acciones tales como los siguientes:

Producción media por habitación

Cifra de ventas / Número de habitaciones

    • Ajustar el número de habitaciones habilitadas
    • Ajustar el período de apertura y cierre

Precio medio

Cifra de ventas / Número de estancias

    • Valorar cómo y qué productos se ofrecen
    • Focalizar atención y comunicación a segmentos de clientes concretos.
    • Valoración de los canales de comunicación que se utilizan según perfiles de clientes de interés.
    • Revisión de las tarifas y promociones.

Facturación media por empleado

Cifra de ventas / Número de empleados

    • Redimensionamiento de la plantilla
    • Revisión de costes

Todo o casi todo, para tenerlo presente en la memoria y desencadenar el análisis

En ocasiones olvidamos muy pronto lo que leemos, escuchamos o vemos.  Además del ejercicio repetitivo, debe causarnos mucha impresión o ilusión para que algo aprendido no se olvide. Así lo señalan los especialistas en aprendizaje y uso de la memoria.


Cuando diseñamos un cuadro de mando o un informe, además que el contenido debe ser el adecuado, el diseño ocupa un papel muy importante, no sólo por la presentación en sociedad como un “caso de éxito”, sino que la forma en que los indicadores claves del negocio son presentados conllevará a que la información visualizada no se olvide, favoreciendo la estimulación de zonas cerebrales que desencadenen la comparación, el contraste, la inferencia y la deducción. En otras palabras, un buen diseño debe desencadenar el análisis y evitar el olvido.

La mayoría de las plataformas de Business Intelligence brindan infinidad de recursos gráficos para realizar un diseño eficiente, no se trata de hacer un exhibición técnica de efectos visuales sino de un diseño focalizado en el usuario que consumirá la información.

Fuente: Revista Mente Sana (número 69)

La métricas de gestión determinan el comportamiento de los trabajadores

Eliyahu M. Goldratt es conocido por su libro La Meta, un proceso de mejora continua” (The Goal: A Process of Ongoing Improvement, 1984), tiene un estilo muy particular, a modo de historias que se van enlazando a través de su obra, explica conceptos y transmite interesantes ideas para la gestión.  Pero es en la “Cadena Crítica” (Critical Chain, 1997), otra “novela de negocios” de Eliyahu, donde encontramos un ejemplo de la importancia que tiene el buen uso de las métricas en la gestión de las organizaciones.

En el capítulo 12, el autor narra una historia del protagonista de la novela (Rick), el cual recibe el encargo del vicepresidente (Don Pederson) de la empresa (UniCo) en la que esta trabajando/investigando, averiguar por qué una empresa siderúrgica, que recién se ha adquirido, no es rentable.

Rick, después de analizar muchos informes, cálculos, entrevistas y visitas a las instalaciones de la siderúrgica, identifica veinte posibles motivos de la situación crítica de la empresa, entre los que se encontraba:

  • Competencia “feroz”.
  • Precios bajos de los productos (el futuro de la empresa depende de los precios del mercado).
  • Tiempos de entrega mejorables (comparables al resto del sector).
  • Gestión de clientes mejorable (reclamaciones, cambio de fechas de entrega y pedidos).
  • Gestión de inventarios deficiente.
  • Maquinarias y equipos por renovar.
  • Software de gestión obsoleto.
  • Costo de materia prima elevado.
  • Exceso de personal.

(¿esta lista es tan genérica que más de un motivo podría ser aplicable a cualquier otra empresas?)

Punto de Parida: ¿Cómo opera la empresa?

Pero el trabajo realizado por Rick no ayudó de mucho, porque Don quería saber cómo operaba la empresa, respuesta que no obtuvo en los informes que recibió y que consideraba como punto de partida para comprender la situación actual de la siderúrgica. Para ello se focalizó en el principal parámetro de medición de las operaciones que se utilizaba: “toneladas por hora”.  Sabía que era un estándar de sector y que “siempre se ha hecho así”, pero lo cuestionaba preguntándose: “¿debían hacerlo así?”.

Para comprender la situación de la empresa, Don utilizó un diagrama “causa – efecto”, principal instrumento de análisis de la “Teoría de las Restricciones” (TOC – Theory of Constraints).  Don explicó el diagrama adjunto (leerlo en el siguiente orden: 500 – 510 – 515 – 520 – 540 – 530 – 550 – 525 – 545 – 560 y 570) demostrando que el uso de la principal métrica de gestión, determinaba el comportamiento de las personas y en las acciones que realizaban; y en consecuencia, estaban trazando el destino de la organización.

Generalmente en las organizaciones los orígenes de los problemas (causas) son pocos y no son perceptibles a simple vista. Lo que a menudo observamos y señalamos como causa, tal como lo que hizo Rick, son los efectos y actuamos sobre ellos sin solucionar los verdaderos problemas (limitaciones) que impiden el logro de un mayor beneficio.

Finalmente, destacamos dos ideas que se esbozan en este capítulo:

  • “La principal razón para establecer un parámetro de medición de las operaciones es para inducir a todos a que hagan lo mejor para la empresa como un todo”.
  • “La única forma de lograr un buen control de los costes es mejorando el rendimiento en todas las áreas de la empresa”.

En el BI, lo importante es lo que se mide

Se pueden enumerar varios factores que contribuyen al éxito de una implementación de Business Intelligence, pero nada es más importante que la identificación de las métricas a emplear. Es fundamental comprender que el BI no es un software “de instalar y usar”, es un estilo de gestión, una forma de hacer negocios y un modo de ejecutar la estrategia de una organización.

El principal insumo del BI, es la estrategia, un profundo conocimiento de lo que una empresa es y lo que quiere ser, pasa por un análisis interno (fortalezas y debilidades) y un análisis externo (amenazas y oportunidades) y desemboca en la serie de aspectos y acciones que serán objeto de medición y seguimiento.

Si un usuario de negocios percibe utilidad en una plataforma de BI, no será por los “efectos especiales” del software que se utiliza, seguramente será por lo siguiente:

  • Se han considerado las métricas alineadas a los objetivos estratégicos de la organización,
  • Las métricas están integradas y debidamente enlazadas,
  • Las métricas tienen dueños/responsables que evalúan continuamente su idoneidad y  utilidad (Si las condiciones cambian, la estrategia se ajusta, la plataforma de BI se renueva)
  • Las métricas están debidamente implementadas que faciliten su lectura y comprensión.

Referencia: (aquí) y (aquí)

Indicadores Económicos Semana 2010-46

Referencia: Diario El Economista

Indicadores Económicos Semana 2010-45

Resumen de indicadores:

Detallado: